domingo, 7 de febrero de 2010

SERIA MUCHO MAS CRISTIANO



¿QUÉ CORRESPONDE A CADA QUIEN?
(Fragmento)

…En México hay muchas religiones y muchas cosmogonías que merecen respeto y aun admiración. No puede el Estado, como tal, tener una religión. El Estado tiene que ser laico, si no por otras razones, al menos por elemental respeto a la variedad legítima de religiones. Que los hombres de Estado practiquen su religión, si la tienen, con la discreción elemental que se espera de ellos, y que no hagan de su devotería un espectáculo público, como hace Fox y pretende Abascal con la sacralización del Estado. Cuando abogan por un Estado católico, no se han puesto a pensar que el contenido más importante de la predicación de Jesús de Nazaret y de sus discípulos no fue la religión, y menos desde el Estado. Su reino no es de este mundo. Y se negó a rociar de agua bendita al poder. Su tema fue la pertenencia, la justicia y la igualdad para todos aquellos que las necesitan, y las tuvo con los expulsados del culto y de la religión, y especialmente con los socialmente humildes y esclavizados. Justicia y amor están por enciman del culto y de la religión. Preferible a un Estado católico, sería que el Estado se ocupara de todos aquellos a los que social y económicamente se les ha negado una vida digna. Sería mucho más cristiano, aunque no fuera católico. Al margen de las confesionalidades, esa es la razón de ser de un Estado laico. Mucho le ha costado a México conquistar la laicidad del Estado para que pretendan ahora meterlo en la licuadora con la religión. Es inmoral que encubran su ideología y sus verdaderas intenciones con discursos religiosos frente a un pueblo pobre y creyente. México sufre un vacío de sentido, de valores y de normas, no sólo como un problema individual y bastante generalizado, sino como un problema político de importancia. No se trata únicamente de saber si vencemos al narcotráfico, a la violencia y a la corrupción ya cínica e inmune de los políticos. Se trata de nuestra capacidad para enfrentar y solucionar los enormes problemas económicos, sociales, ecológicos, políticos y morales que nosotros mismos hemos creado. Se impone un pensamiento enteramente nuevo, no el regreso al pasado cristero. Se trata de saber cuáles son las opciones esenciales, de llenar el vacío de un sentido global de la vida y del país, de establecer y de vivir los criterios éticos fundamentales y de llenar los vacíos de vida que están teniendo ya consecuencias psíquicas y sociales desastrosas.

Enrique Maza
Nota completa en:

.

No hay comentarios:

Publicar un comentario