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miércoles, 17 de febrero de 2010

UNA VIDA TRANQUILA



EN OCASIÓN DEL  NACIMIENTO DE UN HIJO

(Según el poema  chino de Su Tung-po 1036-1101)

Cuando nace un hijo, la familia
desea que sea inteligente.
Yo, que he arruinado mi vida entera
a causa de mi inteligencia,
solo puedo esperar que mi hijo
salga
ignorante y obtuso.
Entonces tendrá una vida tranquila
Como Ministro del Gabinete.

Bertolt Brecht.
Poesía
Presencia Latinoamericana, S. A.

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sábado, 23 de enero de 2010

CONTEMPLAR UN PARTIDO DE FUTBOL





EL CAMINO DE LA FELICIDAD
(Fragmentos)

Hay muchísimas personas en las  que se dan las condiciones materiales para la felicidad, como por ejemplo, salud y medios económicos suficientes, y que sin embargo, son profundamente desgraciadas. Esto es especialmente cierto en América. En casos semejantes, parece que la responsabilidad debería recaer en alguna teoría incorrecta  acerca de cómo vivir. En cierto sentido, podemos decir que cualquier teoría  que se refiera a cómo se debe vivir es equivocada. Nos imaginamos más alejados de los animales de lo que estamos en realidad. Los animales viven de acuerdo  con sus instintos y son felices, en la medida en que las condiciones externas son favorables. Si usted tiene un gato, este gozará de la vida  si tiene alimento, calorcito y oportunidades para pasar, ocasionalmente, una noche en los tejados. Las necesidades de usted son más complicadas  que las de un gato, pero están basadas, aún así, en el instinto. En las sociedades civilizadas, especialmente en las sociedades de habla inglesa, esto se olvida con facilidad. La gente se propone algún objetivo supremo, y suprime todos los instintos que no se  encaminen a él.  Un hombre de negocios puede estar tan ávido  por llegar a ser rico,  que sacrifique, a ese fin, su salud y sus afectos personales. Cuando por fin llega a ser rico, el único placer de que puede gozar es el de incitar  a otras personas para que imiten  su noble ejemplo. Muchas señoras ricas, aunque no hayan sido dotadas  por la naturaleza con la facultad de  gozar espontáneamente de la literatura  o el arte, deciden ser tenidas por cultas  y malgastan horas, mortalmente aburridas, para aprender lo que hay que decir acerca de  los últimos libros de moda. No se les ocurre pensar que los libros se escriben para proporcionar placer, y no para ofrecer oportunidades  a un esnobismo fastidioso.
Si usted observa a los hombres y las mujeres que, en torno suyo, merecen el nombre de felices, comprobará que todos ellos presentan ciertas características comunes. La más importante de ellas es una actividad que, la mayoría de las veces,  proporciona un placer por sí misma y que, además, va creando gradualmente  algo cuyo nacimiento y desarrollo  resulta agradable de ver. Las mujeres que experimentan un placer instintivo  con sus niños (placer que no experimentan muchas mujeres, especialmente las educadas intelectualmente) pueden obtener este tipo de satisfacción  formando una familia. Los artistas, escritores y hombres de ciencia consiguen ser felices de esta forma, si están satisfechos de su obra respectiva. Pero, además de estas, existen  muchas otras variantes, más humildes, de esta clase de placer. Muchos hombres que pasan su vida laboriosa en la City consagran sus fines de semana a un trabajo abrumador, voluntario y no remunerado en sus jardines y, a la llegada de la primavera, experimentan todas las alegrías de los creadores de la belleza.
Es imposible ser feliz sin tener ninguna actividad; pero, así mismo, es imposible ser feliz si la actividad  es excesiva o repelente. La actividad resulta agradable cuando está encaminada, con toda evidencia, al fin que se desea y no es contraria, en sí, al instinto.
…La  mayoría de las personas, en las  comunidades técnicamente avanzadas, tienen que buscar su felicidad al margen  del trabajo con el que se ganan la vida. Y, si su trabajo es agotador, sus placeres tenderán a ser pasivos. Contemplar un partido de fútbol o ir al cine produce después poca satisfacción y no fomenta, de ninguna manera, los instintos creadores.

Bertrand Russell
Antología
Siglo XXI Editores.


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lunes, 3 de agosto de 2009

LO QUE SUCEDIÓ EN TU ALMA


HOMBRE DEL CAMPO II
(Fragmento)


Además de esto, aunque esa virtud del agua fuese verdad, ¿por qué confías a manos extrañas la cabeza de tu hijo? ¿Por qué no le echas el agua tú mismo? ¿El agua que eche en la cabeza de su hijo un hombre honrado, será peor que la que eche un casi siempre vicioso, que te obliga a tener mujer teniendo él querida, que quiere que tus hijos sean legítimos teniéndolos él naturales, que te dice que debes dar nombre a tus hijos y no da él su nombre a los suyos?
No haces bien si crees que un hombre semejante es superior a ti. El hombre que sabe más no es el que sabe más latín, ni el que tiene una coronilla en la cabeza. Porque si un ladrón se hace coronilla, vale siempre menos que un hombre honrado que no se la haga. El que vale más es el más honrado, luego la coronilla no da valer ninguno.
El que más trabaja es el que es menos vicioso, el que vive amorosamente con su mujer y sus hijos. Porque un hombre no es una bestia hecha para gozar, como el toro y el cerdo; sino una criatura de naturaleza superior, que si no cultiva la tierra, ama a su esposa, y educa a sus hijuelos, volverá a vivir indudablemente como el cerdo y como el toro.
Aunque tú seas un criminal, cuando tienes un hijo te haces bueno. Por él te arrepientes; por él sientes haber sido malo; por él te prometes a tí mismo seguir siendo honrado: ¿no te acuerdas de lo que sucedió en tu alma cuando tuviste el primer hijo? Estabas muy contento; entrabas y salías precipitadamente; temblabas por la vida de tu mujer; hablabas poco, porque no te han enseñado a hablar mucho y es necesario que aprendas; pero, te morías de alegría y de angustia. Y cuando lo viste salir vivo del seno de su madre, sentiste que se te llenaban de lágrimas los ojos, abrazaste a tu mujer, y te sentiste por unos instantes claro como un sol y fuerte como un mundo. Un hijo es el mejor premio que un hombre puede recibir sobre la tierra

José Martí (1853-1895)
Textos de Combate
UNAM. Biblioteca del Estudiante Universitario.
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jueves, 9 de julio de 2009

POR LO MENOS UNA VEZ AL DIA


CARACTERÍSTICAS COMUNES DE LAS PAREJAS BIEN AVENIDAS.


* Similar, que no igual, medio socioeconómico de origen
* Educación formal universitaria o equivalente
* Los dos tienen o han tenido trabajo remunerado. Independencia económica.
* Misma religión (o ausencia de ella)
* Similar, que no igual, nivel de desarrollo emocional y cognitivo
* Se ríen juntos por lo menos una vez al día. Bromean.
* Buen ajuste sexual (traducido en comunicación erótica eficiente y confianza)
* Habilidades de comunicación: claridad, ajustarse al tema que se plantea o discute, tomar turnos en la conversación, verificar que lo que el otro o la otra entiende es, en efecto, lo que se dijo o lo que se quiso decir, hablar “acerca de” los sentimientos o hablar “en” o “desde” el sentimiento o emoción.
* No temor al conflicto.
* No temor a emociones “negativas”: enojo, vergüenza, ansiedad.
* Cautela, que no temor, ante la intimidad emocional.
* Respeto por los proyectos individuales.
* Red social individual y compartida.
* Paciencia y “sacrificio” en el sentido de poder posponer, no indefinidamente, las gratificaciones individuales cuando la pareja está pasando por períodos o procesos difíciles, como pérdida de trabajo, duelos, enfermedades, etcétera.
* Paradójica y fundamentalmente: capacidad de estar sin la pareja y “estar bien”.


Lydia Cacho
Con mi hij@ no
Grijalbo

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