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viernes, 12 de marzo de 2010

POR UNA MUJER PADECEN




AQUÍ SE PRESUME QUE TODO LINAJE DE HEMBRA SON, AUNQUE DESEADAS, MALAS.

Cuántas penas sufridas porque un sino fatal
Nos dio discernimiento para el bien y el mal
Y para otras minucias que ignora el animal.

Por haber juntamiento con hembra placentera
-se dice- trabajamos; y cosa es verdadera
Si no por el invierno, sí por la primavera.

Pero el hombre tortura su torturada mente
Por ésta o por aquella; en vez de, alegremente.
Holgarse con cualquiera delante de la gente.

Díjome Anita Loos, razón debe tener,
Que de los colorines que usa ola mujer
Preferimos los hombres el rubio rosicler…

Esto mismo afirmaba don Pepe Marroquín:
No me las den morenas, no valen un comín,
Sólo llegan las rubias, en amor, hasta el fin…

Aquél, ávido, busca las carnes de canela.
Aquel busca las negras, y el otro se desvela
Por una flaca y triste llamada Manoela.

Mirarla, olerla, haberla, para otros es igual
“que aunque el home no guste las peras del peral
El estar a su sombra es placer comunal…”

Mas por una mujer padecen los jóvenes, los viejos,
Los sabios, los mediocres, los pendejos…
Yo, que la sufro cerca, tú, que la lloras lejos…

Renato Leduc
Obra Literaria.
Fondo de  Cultura Económica.

jueves, 11 de marzo de 2010

SON MUY CLARAS LAS DIFERENCIAS




EDUCACION Y DESIGUALDAD SOCIAL EN MEXICO.
DESIGUALDADES DE GENERO

Por cuestiones básicamente culturales, la escuela sigue siendo un espacio  donde aún predomina la falta de reconocimiento  y validación de la diferencia entre géneros.
            En materia educativa todavía son muy claras las diferencias: en el nivel nacional,  tres de cada cinco analfabetas son mujeres y aunque esta diferencia sistemáticamente  se ha reducido, todavía es significativa. La deserción escolar tiende a aumentar a partir de los doce años, principalmente  entre las niñas de hogares que viven en situación de pobreza extrema, de modo que al llegar a los quince años,  33% de ellas permanece en la escuela, en comparación con 45% de los varones. Asimismo, son más las mujeres sin educación, ya que  el 34% de ellas no tiene instrucción o primaria completa, frente al 29% en el caso de los hombres.

            Enrique Del Val
            Educación. Visiones y revisiones.
Fernando Solana, compilador
            Editorial Siglo XXI.

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martes, 9 de marzo de 2010

PROSTITUTA, DIOSA, GRAN SEÑORA, AMANTE




MASCARAS MEXICANAS
(Fragmento)

Sin duda en nuestra concepción del recato femenino interviene la vanidad masculina del señor –que hemos heredado de indios y españoles-. Como casi todos los pueblos, los mexicanos consideran a la mujer como un instrumento, ya de los deseos del hombre, ya de los fines  que le asignan la ley, la sociedad o la moral. Fines, hay que decirlo, sobre los que nunca se le ha pedido su consentimiento y en cuya realización participa solo pasivamente, en tanto que “depositaria” de ciertos valores. Prostituta, diosa,  gran señora, amante, la mujer transmite o conserva, pero no crea, los valores y energías  que le confían la naturaleza o la sociedad. En un mundo hecho a la imagen  de los hombres, la mujer es solo un reflejo  de la voluntad y querer masculinos. Pasiva, se convierte en diosa, amada, ser que encarna los elementos estables y antiguos del universo: la tierra, madre y virgen; activa, es siempre función, medio, canal. La feminidad nunca es un fin en si mismo, como es la hombría.
            En otros países estas funciones se realizan a la luz pública y con brillo. En algunos se reverencia a las prostitutas  o a las vírgenes; en otros, se premia a las madres; en casi todos, se adula y respeta  a la gran señora. Nosotros preferimos ocultar esas gracias  y virtudes. El secreto debe acompañar a la mujer. Pero la mujer no solo debe ocultarse, sino que además, debe ofrecer cierta impasibilidad sonriente al mundo exterior. Ante el escarceo erótico, debe ser “decente”; ante la adversidad, “sufrida”. En ambos casos su respuesta no es instintiva ni personal, sino conforme a un modelo genérico. Y ese modelo, como en el caso del “macho”, tiende a subrayar los aspectos defensivos y pasivos, en una gama que va desde el pudor y la “decencia” hasta el estoicismo, la resignación y la impasibilidad.

Octavio Paz
El laberinto de la soledad
Fondo de Cultura Económica.

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domingo, 7 de marzo de 2010

EXPERIMENTAR Y SENTIR / FELICIDADES A LAS MUJERES




SEXO ORAL

            Estaba en el aeropuerto llenando una hoja de migración cuando me detuve en la casilla que pone “Sexo” y a continuación un recuadrillo con una F y otro con una M. Volteé a ver a la señora de la línea aérea y le pregunté: ¿En verdad podemos contestar esta pregunta?. Yo, por ejemplo, pienso que ya entradas  en sinceridad, podríamos compartir  con los agentes de migración nuestras costumbres sexuales. Por ejemplo, la señora rechoncha que está a mi lado viajará a Niuyork con un señor igualmente entrado en carnes, que tiene cara de enojo con la vida; esa señora podría poner M por mediocre. Yo (por mi acompañante), podría poner M por lo maravilloso, o F por fantástico. Algunas semanas puedo escribir F  por la falta que me hace, y mi amigo Rubén una MF por mucha falta. Un ex amante que tuve podría poner M por “menudito” o “minúsculo”, y mi amiga que finge orgasmos para encantar a sus amantes F por farsante.
            La mujer de la aerolínea me miró consternada  suponiendo que algún demonio me había encarcelado, y por ello me volví medio loquita. Pero nada de eso, mi salud mental está intacta, al igual que mi sentido del humor y mi amor por la vida y sus placeres.
            Mi reflexión se basa en un asunto meramente gramatical: lo que la migra quiere saber no es nuestro sexo, sino nuestro género, es decir, su pertenecemos al género masculino o al femenino. Pero no supo comunicarlo.
            Esto viene a colación porque ya en el avión, platicaba con mi compañero de viaje las dificultades que la humanidad encuentra para comunicarse. Es muy diferente el lenguaje escrito al lenguaje oral. Por ejemplo, leí que existen en el mundo 40 % más escritores hombres que escritoras mujeres (al menos publicados); sin embargo, la ciencia ha demostrado que las mujeres superamos por mucho a los varones en la destreza oral, es decir, en la capacidad para expresar sentimiento s y pensamientos.
            El lenguaje en el cerebro femenino se localiza en la parte frontal del  hemisferio izquierdo y en otras áreas pequeñas del hemisferio derecho. En cambio, en los hombres no está localizado específicamente: en un escaneo  se puede ver que cuando un tipo habla, se activa el hemisferio izquierdo por completo, mientras busca el centro del lenguaje oral. Bromas aparte, esto puede explicar el por qué si observamos a un par de  amigos (intelectuales y periodistas, además) en el bosque, estos podrían pasar horas tallando madera o pescando casi sin hablar; en cambio, si dos mujeres están juntas de campamento, es seguro que al despedirse hayan reconstruido la  historia de sus vidas.
            Generalizaciones parte (claro está que tanto ellos como ellas pueden ser simplicius o hablar de filosofía), sabemos que la mayoría de los problemas de pareja se centran en la incomunicación. Para demostrar mi hipótesis, mi pareja y unos cuantos incautos en el avión aceptaron hacer un pequeño test sobre qué tanto escuchan y saben de su pareja. Allí les van las preguntas (todas sobre su pareja): ¿cuál es su color favorito?, ¿qué comida aborrece y cuál adora?, ¿cuál es su posición favorita en el sexo?, ¿cómo se llamaba su mascota de la infancia?, ¿qué le pone verdaderamente triste?, ¿quién fue su personaje  heroico en la infancia?, ¿cuál es su pieza de música favorita?, ¿y el libro que más le haya gustado?, ¿cuál es la experiencia más dolorosa que le marcó la vida?, ¿y la más feliz? Enlista cinco cosas que le gustaría hacer para un día perfecto. Enséñale a tu pareja las respuestas y asómbrate.
            Se ha comprobado que una mujer puede hablar sin el menor  esfuerzo un promedio de seis mil  a ocho mil palabras al día, usa tres mil sonidos adicionales y unas nueve mil gesticulaciones. Esto significa que en promedio, una mujer utiliza 20 mil “unidades” comunicacionales para transmitir sus mensajes.  Los hombres, en cambio, usan a diario  entre dos mil y cuatro mil palabras, tienen 1,500  sonidos vocales y usan no más de tres mil señales de lenguaje corporal.
            Las relaciones interpersonales se construyen a través del lenguaje, y las parejas  mejor avenidas son siempre las que escuchan a la otra persona con real interés, las que se conocen. “Conocer” significa tener trato, averiguar y entender al otro, a la otra, experimentar y sentir. Por lo pronto, a mí me queda claro  que mientras yo echaba todo el rollo  sobre lo que la migra quería conocer de mi sexo, mi pareja llenó simplemente  el recuadro M, y yo con ello adquirí tema para un viaje de avión inolvidable y para decir: esta boca es mía.

Lydia Cacho
Esta boca es mía (Y tuya también)
Editorial Planeta.

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jueves, 4 de marzo de 2010

DE SESENTA MENORES QUE ESTUDIABAN CATECISMO



IGLESIAS EN CRISIS Y DERECHO HUMANOS
¿QUÉ TAN GRAVE ES EL PROBLEMA?
(Fragmento)

En México, el país con mayor concentración de católicos  en el continente después de Brasil,  el Departamento de Investigaciones sobre Abusos Religiosos (DIAR), organismo no gubernamental de defensa de los derechos humanos, publicó en mayo  de 2002 los resultados de un estudio de 280 denuncias contra ministros y líderes de diferentes denominaciones y religiones. Del total, treinta y cinco por ciento  son agresiones sexuales, cincuenta por ciento son fraudes y casos de explotación económica y quince por ciento caen en la categoría de violaciones diversas a los derechos humanos. Estos incluyen la coerción a través de amenazas para impedir que las personas dejen tal o cual secta o religión, intimidación, persecución, intolerancia y el coartar la libertad de creencias.
            En el mencionado estudio, la mayor parte de los afectados  son mujeres (55%) seguidas por menores de edad (30%). Solo 15% son hombres adultos. Estos resultados ubican definitivamente a las mujeres y a los niños como los grupos sociales más vulnerables y de más alto riesgo.
            El DIAR indica que la mayoría de las denuncias que recibe es contra ministros de iglesias y grupos no católicos diversos, de corte carismático neopentecostal y pentecostal, seguidas por líderes de denominaciones evangélicas, protestantes históricas, sacerdotes católicos y las llamadas sectas destructivas. En la mayoría de los casos, con algunas notables excepciones, las denuncias señalaban a ministros, no a organizaciones, como responsables.
            El DIAR afirma que  dichas cifras no significan que en las iglesias católicas de México, o en general de Latinoamérica, ocurran menos abusos que en otros grupos religiosos. Explica la diferencia más bien en términos de una mayor disposición de los evangélicos a denunciar ilícitos debido a una mayor conciencia de sus derechos humanos y menos temor supersticioso a los líderes y/o a la institución religiosa. Asimismo, enfatiza que, en contraste, cuando las denuncias involucran a la institución religiosa y no a un solo líder, la Iglesia Católica tiene más denuncias, los casos son más graves, e involucran a mayor número de afectados que en otras organizaciones. Un ejemplo es el caso del sacerdote católico Juan Aguilar, de Tehuacán, Puebla, acusado penalmente desde 1997 de abusar sexualmente de sesenta menores que estudiaban catecismo en su parroquia. Actualmente, el sacerdote está prófugo de la justicia, huyendo para evadir una orden de aprehensión por cargos que incluyen el delito de corrupción de menores. Para el DIAR, la intervención de la diócesis local para encubrirlo  ha sido determinante. En 2004, los periodistas Brooks, Egerton y Brendan Case publicaron en un especial de The Dallas Morning News una red de complicidades que corre  desde la diócesis de Los Angeles, California, hasta la ciudad de México, que hizo posible  que el padre Aguilar delinquiera por décadas en ambos lados de la frontera con la protección de los cardenales de ambas jurisdicciones para eludir la acción de la justicia.
Basado en datos empíricos durante una década de trabajo, el Departamento de Investigación sobre Abusos Religiosos calcula que alrededor de treinta por ciento de los catorce mil sacerdotes católicos en México son responsables de haber cometido algún tipo de abuso  de índole sexual contra feligreses o personas de sus comunidades. Esto incluye no tan solo la tan publicitada paidofilia homosexual, sino también la heterosexual (contra niñas), así como el estupro y el uso del secreto de confesión para explotar vulnerabilidades sexuales de mujeres casadas o solteras, siguiendo la ancestral  costumbre colonial  de los llamados curas solicitantes.

Dr Jorge Erdeley / Dra. Alessandra Ciattini / Dr. Elio Masferrer/ Dr. Jorge René González Marmolejo / Profr. Marcos Hernández Duarte.
Votos de Castidad. El debate sobre la sexualidad del clero católico.
Editorial Grijalbo.

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martes, 2 de marzo de 2010

ESTOS PRIMEROS CRISTIANOS




LA SECTA DE LAS SORGUIÑAS
(Fragmento)

            Desde hacía algún tiempo, todos los rincones de la tierra labortana y navarra estaban llenos de sorguiñas. En  las dos vertientes del pirineo vasco, desde Fuenterrabía hasta El Roncal y desde Bearn hasta  Hendaya, las hechiceras  imperaban, mandaban, curaban y hacían sortilegios.
            ¿Qué eran estas sorguiñas? ¿De dónde procedía su ciencia y su poder?
            Para algunos, era la suya  la clásica brujería de los romanos, llegada al país vasco por intermedio del Bearn; para otros tenía esta secta reminiscencias de antiguas prácticas religiosas de los euscaldunas.
            Como en todas las zonas selváticas de Europa no dominadas por la ideología  del semitismo, en el país vasco existía un culto en donde la mujer era sacerdotisa: la sorguiña. En las religiones africanas nacidas en el desierto, el  hombre es el único oficiante, el profeta, el salvador, el mesías, el mahdi. La mujer está  relegada al harén, la mujer es un vaso de impurezas, la mujer es un peligro; en cambio, en las regiones de las selvas europeas, la mujer triunfa, es médica, agorera, iluminada; se sienta sobre el sagrado tríopode, habla en nombre de la divinidad y se exalta hasta la profecía.
            En los cultos semíticos, la mujer aparece siempre proscrita de los altares, siempre pasiva e inferior al hombre; en cambio, en las religiones primitivas de los europeos, aun en aquellas  más pobres y menos pomposas, aparece la mujer grande y triunfadora. En la vida resplandeciente de los griegos es sacerdotisa y sibila; en la vida oscura y humilde de los vascos es sorguiña.
            La hostilidad del semita por la mujer se advierte en los primeros cristianos; para los evangelistas, María tiene una importancia secundaria; en el suplicio de Cristo no se indica su presencia en las relaciones de San Mateo, de San Lucas ni de San Marcos; ninguno de ellos habla de sus dolores de Madre, ni cita la fecha de su muerte.
            Estos primeros cristianos, de raza judía, no tuvieron, no pudieron  tener el culto de la Virgen; fue necesario que el cristianismo  tomara carácter europeo, se injertara en una raza politeísta, que había adorado a Venus, a Ceres y a Minerva, para que glorificase a la Madre de Dios.

Pío Baroja
La dama de Urtubi
Conaculta.

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sábado, 13 de febrero de 2010

LAS GANAS DE ANDAR DE COSCOLINA



EL COMPA
(Fragmento)
           
-Está retebuena. Tiene unos muslotes…
            -Estás apantallado. No te vayas a arrepentir
            -Me trai de un ala, la mera verdá. -¡Es que está retesuave!
            Se lo train cambiado. El andaba por otro barrio, no era el mismo. Ni siquiera quería platicarle todo. Ya no era como antes, en que las viejas  sólo para el vacile, cuando se contaban qué tal les había ido.
            -Me la tiré dos veces, mano. Palabra que aguanta, se mueve rebonito.
            -A mí no me fue tan mal. Me dejaron bien exprimido.
            Ahora a pensar en la tipa esa. No era lo mismo. Algo se había atravesado. Sentía entre pecho y espalda, una mohina amarilla, un rencor de estar ninguneado. Y un sentimiento porque su cuate del alma  hubiera dado el azotón. ¿Pues que podía tener la vieja esa? Pura birriondez.
            Le iban cayendo mal los fulanos y fulanas. Los murmullos… tenía mucho coraje, porque se estaba sintiendo menos. Todos son unos purititos. “Andale, echate la otra”. A ese rotito le daría un descontón a las primeras de cambio. No me serviría ni para el arranque. “!Ah, jijo, ora me voy con ella!”. Dale con ella. Igualita que las demás. Para la misma cosa. Como ésa, muy puestita, muy  relujada, muy la divina garza y, total, para uno rápido, cuando mucho. “Ay, mano, como está buena”. Y ese matacuás. Para armarle bronca. Pero su cuate lo dejaría solo. Andaba fuera de onda, bien enculado, azotó la res. La Bicha. La Bicha. Allí sentía la llaga, nomás con el puro nombre. Le crecía en la boca un buche de odio.
            Se puso enchilado al conocerla, porque los vellos que le tupían las piernas le dieron malas ideas. Y porque no lo llegó a mirar de frente, como que no le importaba. Y se encanijó más porque ella lo hacía pensar en las gozadas que se darían ambos. Y porque su amigo estaba más para allá que para acá, encandilado, sí, bien entrado, bien apantallado por ese par de repisas, y porque la mujer tenía un con qué, algo para estrujarla, para hacerle daño, para golpearla, romperle el vestido y desnuda maltratarla hasta sacarle sangre a la muy puta, porque debería serlo, se le veía en los vellos, en las piernas, en toda ella y porque nomás querría tener un hombre encima, moviéndose, dándose venida tras venida, ah, para traérsela de encargo, castigarla, darle un  jondazo fuerte, hacerla sentir que no valía nada, que era una cualquiera,  una basura, la muy creída, la muy salsa, la muy sabrosa, y ponerla en su sitio, sí, que se creería, que estaba muy buena,  ah si pudiera, se la traería cortita, le tendría que pedir permiso hasta para levantar los ojos, no le daría resuello, y que le pidiera perdón y la haría hincarse,  que viera que nada valía, bien dada a la trampa, bien agorzomada, chiquita, pues qué te creíste, y soltarle un no aguantas nada, mírate, conmigo las poderosas, aquí de nada valen tus truquitos ni tus monerías, me vienes muy guanga y te mando  a volar cuando quiera, vieja canija, te estrellaste, aquí tienes tu dolor de estómago y pa prontito te me estás allí y cuidadito con decir ni pío, ándele, ya verá cómo las gasto yo, ya está bueno de suavena, a mí me hace los purititos mandados, y sí, pegarle, pegarle duro, y nada de hacerle al cuento, que conmigo va a andar usted muy derechita, me oye, porque la estoy pastoriando y no se me va a salir del huacal, y luego darle el cortón, a la muy chiva, a la muy desgraciada, y póngase buza, no me la vaya a descontar o la mande a la calle con todas sus hilachas, te voy a aliviar las cosas, si quieres píntate, a ver si agarras una cosa mejor, yo estoy amarradazo, y ya se lo creyó, qué pasó mi mona, nada, aquí encerradita, de aquí no me sale, lo oye, o que se lo tengo que  repetir y ora encuérese, todita y a  ver, abra las piernas, y entonces montarla, pero con coraje, darle su buena zarandeada, que se le quiten las ganas de andar de coscolina, de ofrecida, de nalga caliente.
            Por eso, por el buche de odio, porque se lo estaba llevando la mamá de las muchachas, se le ocurrió hacer el chisme. Todo fue inventarle el falso a ella. Le dolía el despego de su cuate. Ella era quien lo traía ardido, purgado, dado a la trampa. Apagada la luz, sin gasolina, bien jodido con los malos pensamientos. Todo viene de muy adentro. Pura agua mala que va subiendo hasta la garganta,  hasta los ojos, hasta la mera cabeza. Ninguneado por ella, porque le gustaba más allá de sus muslos.
            Lo engaña, le toma el pelo, se va con otros. Hacerle eso a su cuate. Jija de la mañana. Yo se lo vi a las claras. “Te lo digo, a lo macho, yo la vi”

Edmundo Valadés
Las dualidades funestas
Joaquín Mortiz.

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viernes, 29 de enero de 2010

EL ARCO DEL PIE DERECHO



TEORIA SOBRE TACTICA.

La carrera de Historia hace bellas a las chicas que no han cumplido aún los veinte años. No importa cuán tuertas, picadas de viruelas o acné, gordas, jorobadas, malolientes, desdentadas, patizambas, achacosas, difusas, torvas o accidentadas hayan sido hasta entonces. La carrera de Historia las toma por los dedos, palpa con mano maga los pechos relucientes, las nalguitas. Averigua, nivela un muslo allá, flexibiliza el arco que ya para  siempre maravilloso formará el arco del pie derecho, remodela con el dedo meñique el ombligo hasta hacerlo turbador, reduce el pubis y lo aromatiza como la niebla en la caverna de las flores, sitúa la cadera mundial y deja el rostro apto para el espejo de la Gran Egoísta.

Roque Dalton
La ternura no basta. Antología Poética
Colección Literatura Latinoamericana.

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lunes, 11 de enero de 2010

CIUDAD JUAREZ, LA CIUDAD QUE MATA (TAMBIEN) A SUS MUJERES





MUJERES EN COMBATE

(Fragmento)



A finales de abril de 2005, políticos, procuradores, activistas, periodistas y deudos de las jóvenes asesinadas se reunieron para la inauguración de la Casa de las Víctimas. Algo nunca visto en Ciudad Juárez, una iniciativa lanzada hace algunos meses y financiada por el estado de Chihuahua. Los locales, que aún huelen a pintura fresca, acogerán a todos aquellos –madres padres, hermanos, hermanas- que lo soliciten. Podrán recibir ayuda jurídica, pero también psicológica. Tras haber cortado la habitual cinta de inauguración rodeado de su esposa, de la procuradora de justicia, de los subprocuradores especiales del Estado y de la Federación, del alcalde y de numerosos responsables de las fuerzas del orden, el gobernador Reyes Baeza se dirige a una gran carpa. Al fondo, un estrado, un pupitre y un micrófono miran hacia un centenar de sillas. Entre la gente que se apretuja aparecen rostros familiares. Burócratas como Guadalupe Morfín, la encargada de la misión del Presidente de la República, o algunos agentes federales con traje y corbata , pero también activistas como Norma Andrade , o simplemente padres, como Paula y Jesús Flores. Todos los actores de esta dolorosa nota roja están presentes.

Es el mediodía, el sol pega fuerte y el protocolo mexicano quiere que el discurso de las diferentes personalidades se sucedan lentamente unos después de otros.

Tras la representación federal, le toca el turno de tomar la palabra a Patricia González. Hace la lectura de un texto corto y cede el lugar al gobernador. Mientras un grupito de unas diez madres se instaló en el centro de la carpa, con Victoria Caraveo al frente, la sonrisa en los labios. Apenas comienza a hablar José Reyes Baeza, se levantan sin decir una palabra y se marchan para dar una conferencia de prensa “improvisada” en la acera, a unos metros de distancia. “Gracias por haber venido”, les dice, irónico, el gobernador, que sigue como si nada hubiera ocurrido. Risas y suspiros, miradas burlonas y vengativas. De golpe, en el aire frota un curioso ambiente. La Caraveo, como una Pasionaria de la causa femenina, arrastra tras de sí a varios periodistas. Las madres que le siguen se sulfuran: “¡Estamos hartas! ¡Arman todo un circo con esta inauguración. No es una casa lo que necesitamos, sino una policía competente y políticos honestos que puedan solucionar este asunto!”. Al cabo de unos minutos el grupo se dispersa.

Durante ese tiempo, el gobernador explica a la asistencia las acciones emprendidas por su equipo en el transcurso de los primeros meses de su administración, cuando –de repente- se escuchan gritos: “ ¡Mentiroso, mentiroso! ¡Es falso: usted no ha hecho nada!”. Los partidarios de Reyes Baeza tratan de sobreponerse repitiendo su nombre. En medio de la algarabía, un alarido: “ ¡Basta, basta de palabras! . Una madre de una víctima, visiblemente en una crisis de histeria, se lanza hacia el estrado, seguida de cerca por varios escoltas del gobernador. Los ojos desorbitados, temblando toda ella, se enfrenta a Patricia González, inmóvil en su silla: “ ¡Ya estoy harta! ¿Cuándo me va a decir quién mató a mi hija? ¿Cuándo lo detendrá? ¿Cuándo se me hará justicia?”. Con un ademán discreto, el gobernador impide que los agentes se la lleven. Mientras que con toda calma mete el texto de su discurso en un folder, escucha. La mujer trata de tomar las manos de la procuradora estatal. “No tengas miedo. No te voy a hacer daño -exclama-. ¿Tienes hijos?. Contéstame. ¿Eres madre de familia? ¿Entiendes entonces mi dolor? ¿Por qué no hacen ustedes nada?”

Concluido el incidente, la ceremonia termina más rápido de lo previsto. Patricia González no abrirá la boca. José Reyes Baeza improvisará una respuesta que parece sincera, pidiendo tiempo y confianza. Pero esta mujer ya no tiene fuerzas para ser paciente. Le quitaron a su hija y nadie es capaz de decirle cómo, por qué y, sobre todo, quién. Un día como cualquier otro en Ciudad Juárez, la ciudad que mata a sus mujeres.



Marc Fernández y Jean-Christophe Rampal
La Ciudad de las Muertas.
Editorial Grijalbo.

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sábado, 9 de enero de 2010

POR UNA DONCELLA





ARMAS PARA CAZAR UN UNICORNIO.

“El unicornio representa al animal que es cazado por una doncella con armas como la inocencia y la pureza”



Selva Hernández

http://selvahernandez.blogspot.com/

viernes, 14 de agosto de 2009

LA PREFIERO COMPARTIDA





RENATO Y LAS MUJERES

XXIII

Otra vez, estando ya casado con mi actual mujer, una vieja amiga vino a México y la invité a comer. Cuando le dije que había contraído matrimonio, me respondió:

-Pues me da mucho gusto que te hayas casado, porque eso significa que ya sentaste cabeza…

-¡No, que vá!- le contesté-, mira, si me casé fue para salvar mi honor y no pienses que soy maricón…

-Bueno, pero ¿qué edad tiene tu mujer?

-Veinte años

Aquella mujer abrió desmesuradamente los ojos y me ripostó:

-¡No seas bárbaro!... ¿No sabes a lo que te expones?...

Le contesté con una sonrisa:

-Sí, a que me hagan pendejo… Pero ¿sabes?, yo prefiero a una mujer bonita para dos que a una pinche vieja fea para mi solo…


José Ramón Garmabella

Renato por Leduc

Editorial Océano.


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