martes, 11 de agosto de 2009

ULTRAJE A LA BANDERA: 50 PESOS DE MULTA (AL POETA)




INVITACIÓN. LA PATRIA ENTRE MIERDA.

"Yo

me seco el orín en la bandera

de mi país,

ese trapo

sobre el que se acuestan

los perros

y que nada representa,

salvo tres colores

y un águila

que me producen

un vómito nacionalista

o tal vez un verso

lopezvelardiano

de cuya influencia estoy lejos,

yo, natural de esta tierra

me limpio el culo

con la bandera

y los invito a hacer lo mismo:

verán a la patria

entre la porquería

de un poeta."


Sergio Witz.


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lunes, 10 de agosto de 2009

COMO LAS BURRITAS



COMO AGUINALDO DE JUGUETERÍA

(Fragmento)

Hay una lucha y un juego necesario, porque al hombre lo primero que le importa es ponerse al tiro de un animal o acecharlo y sorprenderlo; después empieza a convertir la cacería en juego mediante la destreza, la habilidad por la práctica y el entrenamiento. El juguete y el alma nacen al mismo tiempo, cuando un niño prehistórico ve a un hombre que talla de un pedernal o de una serpentina, astillándola, para obtener un objeto filoso que le permita destazar un animal. Cuando el niño juega a tallar el alma con un pedacito de piedra, su propio juego lo va formando en el empleo de los instrumentos, de allí que un juguete típico haya sido siempre el jueguito de herramientas.

En el principio, el niño jugaba con bolitas de arcilla, con bastoncitos, mientras el adulto lo hacía con instrumentos mayores. En esta etapa el niño, de pronto, le descubre cosas al adulto: hacer una rayita en la tierra para unir dos charquitos, comunicar. El juguete da al niño la posibilidad de manejar los elementos del mundo y el juego resulta gracioso porque es una imitación: la niña hace de la muñeca una criatura; el niño, un carrito de un instrumento de trabajo. El juguete lo inventa un niño, el adulto se interesa y le ayuda a perfeccionarlo, luego este se convierte en niño fabricando juguetes y surge así la industrialización, la juguetería que llega a grandes creaciones artísticas.

Esto vale lo mismo para los juguetes mexicanos populares, elementales, que son tan graciosos, tan bellos, como las burritas de Santa Ana Acatlán, que traen panochitas, como llamamos a los dulcecitos en forma de pastillas aplanadas, de lentes redonditos. En los pueblos, al piloncillo le llamamos panocha; en el Distrito Federal no se puede porque es una palabra que tiene connotación erótica, como ocurre en Venezuela, Colombia o Chile, que se ríen de nuestros diminutivos: que Cuquita, que Conchita. Pide uno cajeta en Buenos Aires y se espantan, pero esas panochitas de las mulitas, con su muletero, esos monos de hoja pintados, tienden a desaparecer. Realmente en el trayecto del juguete se han operado transformaciones dolorosas, hay una gran decadencia en su diseño y acabado.


Juan José Arreola.

Prosa dispersa.

Conaculta.


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FUE COMO UN REPROCHE






NO ENTENDERÍAS

(Fragmento)


Caminaba demasiado rápido y la niña tenía que apresurarse para marchar a mi paso.

Se detuvo, alzó los ojos, me miró para cobrar aliento y un tanto avergonzada preguntó:

-Papi ¿existen los enanitos?

-Bueno, existen en los cuentos.

-¿Y las brujas?

-También, pero sólo en los cuentos

-No es cierto

-¿Por qué?

-Yo he visto brujas en la tele, y me dan mucho miedo.

-No tengas miedo. La televisión pasa cuentos –en que salen las brujas- para divertir a los niños, no para que se asusten.

-Ah, entonces todo lo que pasan en la tele son cuentos.

-No, no todo. Es decir, como explicarte… No entenderías.

Oscureció. Un firmamento cárdeno surcado de nubes plomizas. En los botes de basura comenzaba la putrefacción de los desechos dominicales –periódicos, latas de cerveza, envolturas de sándwiches. Bajo el rumor lejano del tránsito se escuchaban caer en la hierba gotas de lluvia escurridas de troncos y hojas. El sendero atravesaba un claro entre dos arboledas. En ese momento llegaron hasta mí los gritos: diez o doce niños habían cercado a otro. De espaldas contra un árbol los miraba con temor pero no gritaba para pedir auxilio o piedad.

Mi hija volvió a tomarme de la mano.

-¿Qué están haciendo?

-No sé: peleando. Vámonos de aquí. Andale, apúrate.

La frágil presión de sus dedos fue como un reproche. Se había dado cuenta. Yo era responsable ante ella. Y a la vez mi hija representaba una coartada, una defensa contra el miedo y el exceso de culpa.

Quedamos inmóviles. Alcancé a ver el rostro –la piel oscura enrojecida por las manos blancas- del que era golpeado alegremente por todos. Grité que se detuvieran. Sólo uno se volvió a mirarme e hizo un gesto de amenaza y desdén. La niña contemplaba todo aquello sin parpadear. El muchacho cayó y en tierra fue pateado. Alguien lo puso en pie y lo abofetearon de nuevo. No me atreví a moverme. Quise pensar que si no me movía era para proteger a mi hija, por la conciencia de que yo nada podía hacer contra los doce.

-Papi, diles que no hagan eso, regáñalos.

-No te muevas: espérame aquí.



José Emilio Pacheco

El viento distante

Editorial Era.


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sábado, 8 de agosto de 2009

NO SE RAJA





1910

Cuautla

Este hombre les enseñó que la vida no es sólo miedo de sufrir y espera de morir

A traición tenía que ser. Mintiendo amistad, un oficial del gobierno lo lleva a la trampa. Mil soldados lo están esperando, mil fusiles lo voltean del caballo.

Después lo traen a Cuautla. Lo muestran boca arriba.

Desde todas las comarcas acuden los campesinos. Varios días dura el silencioso desfile. Al llegar ante el cuerpo se detienen, se quitan el sombrero, miran cuidadosamente y niegan con la cabeza. Nadie cree: le falta una verruga, le sobra una cicatriz, este traje no es el suyo, puede ser de cualquiera esta cara hinchada de tanta bala.

Secretean lento los campesinos, desgranando palabras como maíces:

-Dicen que se fue con un compadre para Arabia

- Que no, que el jefe Zapata no se raja

- Lo han visto por las cumbres de Quilamula

- Yo sé que duerme en una cueva del Cerro Prieto

- Anoche estaba el caballo bebiendo en el río

Los campesinos de Morelos no creen, ni creerán nunca, que Emiliano Zapata pueda haber cometido la infamia de morirse y dejarlos solitos.


Eduardo Galeano

Memoria del Fuego III. El siglo del viento

Siglo XXI Editores.





LA DIMENSION DE LA TERNURA





ES VIERNES Y PIENSO EN TI

Es viernes y pienso en ti.

¡Te extraño tanto…!

Sin embargo, eso no era lo convenido.

Nunca llegamos a pensar en nosotros.

Nos preocupaban esas cosas que nos dolían a todos

y oíamos conmovidos, el rumor de las voces compañeras,

a veces, como un oleaje tempestuoso

y otras como un surtidor de grata resonancia.

Y estábamos con ellos.

Y así fue que un día me contagió su indignación,

su lucha, su esperanza por alcanzar el sueño:

ese sueño poblado de presencias

tan reales, tan desnudas, como el hombre

y su terrible y bella trayectoria.

Pero es viernes y pienso en ti.

¡Te extraño tanto!

Tal vez la tarde gris, lluviosa, húmeda;

tal vez esa necesidad inexplicable

de tu sonrisa filtrándose en las horas vacías,

o de la curvatura de tus brazos

donde cabe la dimensión de la ternura.

¿Qué haces? ¿Hacia dónde caminas?

¿Qué viento hincha tu cabeza amarilla?

Debes estar cansado.

Te miro a la distancia, tenaz, insomne, firme,

compartiendo el esfuerzo, la ambición, la dureza.

Te miro trabajando

por el ideal del que hemos hablado tantas veces…

Todo está bien, pero ahora…

¿por qué no te detienes un instante?

Es bueno ver el cielo

a través de los árboles de mayo

¡Qué balcón asombroso,

desde donde la luna se aparece a los hombres,

con esa magia misteriosa

en la que irremisiblemente nos envuelve!

Mira ¡qué hermosa!

A veces pienso que cuando estamos tristes

-como yo estoy ahora,

porque de pronto el amor nos germina los poros

del alma y de los labios

y no hay un campanario

donde tocar a vuelo este prodigio-

ella, la luna, es de verdad amiga.

Suavemente extiende sus antenas luminosas

y transmite, en señales sonoras, el mensaje.

Entonces recibimos la respuesta amorosa

y nos quedamos temblando, entre la noche,

poblados de suspiros, de sueños, de caricias.

Es viernes y pienso en ti

¡Te extraño tanto!

Un día me dijiste simplemente “Te amo”.

Y te miré a los ojos

y solté las amarras de mi barca

y navegué en tu océano.

Mi arena

se transformó en espuma viajera y sorprendida;

y descubrí contigo,

islas inconquistadas,

jóvenes y desconocidos territorios,

donde inventó el amor su paraíso.

Yo sé que en algún sitio de la tierra

esta brisa que ahora me estremece

de pálida nostalgia,

ha de rozar tu frente vagabunda.

No importa que sea viernes o domingo.

En cualquier fecha pienso en ti.

¡Te extraño tanto!


Margarita Paz Paredes

Litoral del Tiempo

Lecturas Mexicanas.


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miércoles, 5 de agosto de 2009

LA BOMBA FUE ARROJADA POR LOS RUSOS


CUADRAGÉSIMO ANIVERSARIO

Ahora en buena hora
con cielo transparente y suave clima
el mundo conmemora
aunque el pasado oprima
estos cuarenta agostos de Hiroshima

los nipones hicieron
un survey escolar de varios usos
y los niños dijeron
sin mostrarse confusos
la bomba fue arrojada por los rusos

si se atiende al alcalde
de la misma ciudad a la que exhuman
quizá todo fue en balde
sus palabras abruman
mas no menciona ni una vez a truman

los muertos son ceniza
occidente da dólares y apoyo
oriente olvida aprisa
ya salvado el escollo
la bomba es un factor de desarrollo



Mario Benedetti.
Inventario II
Alfaguara.
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TRAE UN NIÑO EN LA BARRIGA


FOTOS: UN HONGO GRANDE COMO EL CIELO

Cielo de Hiroshima. Agosto de 1945.
El avión B-29 se llama Enola Gay, como la mamá del piloto.
Enola Gay trae un niño en la barriga. La criatura, llamada Little Boy, mide tres metros y pesa más de cuatro toneladas.
A las ocho y cuarto de la mañana, cae. Demora un minuto en llegar. La explosión equivale a cuarenta millones de cartuchos de dinamita.
Allí Donde Hiroshima era, se alza la nube atómica. Desde la cola del avión, George Caron, fotógrafo militar, dispara su cámara.
Este inmenso, hermoso, hongo blanco, se convierte en el logotipo de cincuenta y cinco empresas de Nueva York y del concurso de Miss Bomba Atómica, en Las Vegas.
En 1970, un cuarto de siglo después, se publican por primera vez algunas fotos de las víctimas de las radiaciones, que eran secreto militar.
En 1995, la Smithsonian Institution anuncia en Washington una gran exposición sobre las explosiones de Hiroshima y Nagasaki.
El gobierno la prohibe.

Eduardo Galeano
Espejos. Una historia casi universal
Editorial Siglo XXI
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DEJAME SER TU PUTA


PIEDRA DE SOL
(Fragmento)

…amar es combatir: si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puerta,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
“déjame ser tu puta”, son palabras
de Eloísa más el cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta

Octavio Paz
Lo mejor de Octavio Paz
Editorial Seix Barral
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lunes, 3 de agosto de 2009

CUANDO DEJE DE SOÑARME


NUESTRO PENSAMIENTO
(Fragmento)

Giovanni Papini nos cuenta, en estilo admirable, de cierto misterioso extranjero que aparece en una aldea…
Hay en él tal ambiente de extrañeza, que algunos le preguntan quién es.
-Soy- responde, el pensamiento de un hombre que está dormido, lejos de aquí, en una ciudad distante. Me está soñando hace tiempo; cuando deje de soñarme desapareceré…
Todos, por tanto, somos creadores. Dios se reserva sólo el aniquilamiento, pero nos ha dado el secreto de producir entidades diversas.

Amado Nervo
Las ideas de Tello Téllez
Planeta / Conaculta.
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LO QUE SUCEDIÓ EN TU ALMA


HOMBRE DEL CAMPO II
(Fragmento)


Además de esto, aunque esa virtud del agua fuese verdad, ¿por qué confías a manos extrañas la cabeza de tu hijo? ¿Por qué no le echas el agua tú mismo? ¿El agua que eche en la cabeza de su hijo un hombre honrado, será peor que la que eche un casi siempre vicioso, que te obliga a tener mujer teniendo él querida, que quiere que tus hijos sean legítimos teniéndolos él naturales, que te dice que debes dar nombre a tus hijos y no da él su nombre a los suyos?
No haces bien si crees que un hombre semejante es superior a ti. El hombre que sabe más no es el que sabe más latín, ni el que tiene una coronilla en la cabeza. Porque si un ladrón se hace coronilla, vale siempre menos que un hombre honrado que no se la haga. El que vale más es el más honrado, luego la coronilla no da valer ninguno.
El que más trabaja es el que es menos vicioso, el que vive amorosamente con su mujer y sus hijos. Porque un hombre no es una bestia hecha para gozar, como el toro y el cerdo; sino una criatura de naturaleza superior, que si no cultiva la tierra, ama a su esposa, y educa a sus hijuelos, volverá a vivir indudablemente como el cerdo y como el toro.
Aunque tú seas un criminal, cuando tienes un hijo te haces bueno. Por él te arrepientes; por él sientes haber sido malo; por él te prometes a tí mismo seguir siendo honrado: ¿no te acuerdas de lo que sucedió en tu alma cuando tuviste el primer hijo? Estabas muy contento; entrabas y salías precipitadamente; temblabas por la vida de tu mujer; hablabas poco, porque no te han enseñado a hablar mucho y es necesario que aprendas; pero, te morías de alegría y de angustia. Y cuando lo viste salir vivo del seno de su madre, sentiste que se te llenaban de lágrimas los ojos, abrazaste a tu mujer, y te sentiste por unos instantes claro como un sol y fuerte como un mundo. Un hijo es el mejor premio que un hombre puede recibir sobre la tierra

José Martí (1853-1895)
Textos de Combate
UNAM. Biblioteca del Estudiante Universitario.
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