AQUÍ SE PRESUME QUE TODO LINAJE DE HEMBRA SON, AUNQUE DESEADAS, MALAS.
Cuántas penas sufridas porque un sino fatal
Nos dio discernimiento para el bien y el mal
Y para otras minucias que ignora el animal.
Por haber juntamiento con hembra placentera
-se dice- trabajamos; y cosa es verdadera
Si no por el invierno, sí por la primavera.
Pero el hombre tortura su torturada mente
Por ésta o por aquella; en vez de, alegremente.
Holgarse con cualquiera delante de la gente.
Díjome Anita Loos, razón debe tener,
Que de los colorines que usa ola mujer
Preferimos los hombres el rubio rosicler…
Esto mismo afirmaba don Pepe Marroquín:
No me las den morenas, no valen un comín,
Sólo llegan las rubias, en amor, hasta el fin…
Aquél, ávido, busca las carnes de canela.
Aquel busca las negras, y el otro se desvela
Por una flaca y triste llamada Manoela.
Mirarla, olerla, haberla, para otros es igual
“que aunque el home no guste las peras del peral
El estar a su sombra es placer comunal…”
Mas por una mujer padecen los jóvenes, los viejos,
Los sabios, los mediocres, los pendejos…
Yo, que la sufro cerca, tú, que la lloras lejos…
Renato Leduc
Obra Literaria.
Fondo de Cultura Económica.

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